miércoles, 10 de octubre de 2007

com pli ca do

Si me pusiera a contar todo lo que me complica, me llevaría horas, días y yo creo que terminaría en el purgatorio de los animales junto a mis mascotas accidentalmente muertas (no por mi culpa ;)), terminando la interminable lista.
En fin. Si empezamos hablando de las complicaciones humanas, yo creo que deberíamos comenzar por casa.

n°1: Una familia de la puta madre.
Uno siempre tiende a suponer que la familia de uno es la más jodida. La más complicada. Tienes a la madre más cagá del mate, la que más te alega por todo, la que se vive rezongando, pero te chantajea emocionalmente con su comida maravillosa. Esa madre que te lava la ropa (no en mi caso), esa madre que te dice que estás loca y que se vive por tí, y en el momento que uno se queja, se defienden con la excusa de que te cambiaron los pañales y se mamaron aprox. 7 años cuidandote la espalda y asegurándose que no te raptaran los ovnis. Luego después de la madre, viene el padre. Obviemos al padre.
Luego los hermanos. Mi hermana es lo más grosso que hay, está absolutamente loca, y habla igual que Mafalda, pero en versión 2.0. Pero aclaremos que no todas las hermanas son tan cool como la mía. Los típicos hermanos varían desde lo ultra rebel, hasta el hermano prodigio, o simplemente el bosta. Pueden ser tus mejores amigos, o tus peores enemigos, y aunque suene totalmente melodramático, es completamente cierto. Me refiero a esos que te celan a escondidas, miran a tus padres con recelo porque te quieren más a tí, o simplemente te odian porque existes. Já! Pero también están del tipo que según yo están en extinción. Esos solidarios, que te dan la mitad del paquete de galletas, que te pasan el control, o que simplemente te escuchan las anécdotas del día por más fomes y aburridas que puedan ser.
Y bueno, están los otros parientes, en mi caso, obsoletos, que pueden ser como una gran familia italiana (cuchichera, habladora, peladora y amorosamente adorables) o una familia auto auspiciada, de madre, padre, o quizas ambos, y uno o dos hijos y para de contar.
Pero el meollo del asunto no está en los integrantes de tu familia, por más chalaos que estén, sino en el caos que se vive dentro de la casa, desacuerdos constantes, peleas por la comida de siempre, o los comentarios supérfluos emitidos por un integrante X, que te terminan reventando el cráneo por lo estúpidos, irrelevantes, o muy ciertos que puedan ser. Como el típico "¿qué chucha traes puesto?" (cosa común en mi diario vivir de hace un año atrás) o cuando te dicen que tu no haces nada por la familia, o cosas de ese estilo. Cosas que en realidad todos saben que se pueden evitar, pero tiene que haber alguna fuente de emoción dentro de un núcleo familiar ¿o no?. Ya sea del tipo dramaqueen, o más personal, pero bueno, creo que ya me me agoté de tanto flashback y pienso que ya es hora de proporcionarles la solución a todos los problemas familiares de todos los tiempos. O agarras tus cosas y partes a la vida como cual rockero a la carretera, o te quedas y te lo tragas todo. Salud!


Seguiré con mi lista otro día, la cama me llama.
Adiós.